Es el colmo

Después de dejar a mi familia en Italia me dirigí a Estocolmo donde pasé poco más de una semana con un muy buen amigo argentino que por cosas de la vida decidió irse a vivir allí. El vuelo tuvo la ventaja de ser en los prolongados y coloridos atardeceres de altas latitudes, permitiéndonos volar sobre un mar de algodón de azúcar con vistas espectaculares de la península de Estocolmo.




Estocolmo es la capital de Suecia, un país famoso por cosas como Ikea, Ericsson, Absolut vodka, Volvo y curiosamente en el trayecto de bus desde el aeropuerto veía muchas de estas compañías en un paisaje monótono lleno de árboles y sin una minúscula montaña a la vista.

Siempre me ha causado gran interés los países escandinavos, ya que con sus políticas igualitarias mantienen un nivel de vida bastante alto para sus ciudadanos siendo las únicas naciones que han alcanzado un cierto nivel entre las ideologías comunista - capitalista. También es curioso ver como las condiciones climáticas extremas influencian la personalidad de los habitantes, con inviernos muy largos, fríos y con 4 horas de luz diaria. Esto hace que la gente tienda a la depresión, suicidio y alcoholismo, lo cual hizo que el gobierno monopolizara el alcohol y le pusiera impuestos muy altos. También es interesante ver la cantidad de impuestos que la gente paga y ver como el gobierno también controla los precios de la finca raíz para con eso garantizar que todos tengan un lugar digno y cómodo donde vivir. Un país ejemplar en muchos aspectos aunque siendo sincero no me gustaría vivir allí.
Fue emocionante reencontrarme con Daniel, esa misma noche nos pusimos a charlar y a actualizarnos en todas nuestras historias y presentes. Llegamos a su casa en lo que luego me entere es la noche de verano sueca, que es un atardecer que nunca termina y que después de dos horas se convierte en un amanecer. Es increíble, hizo que mi organismo se confundiera y no conciliara mucho sueño en mi estadía allí, ya que nunca nos íbamos a dormir de noche sino al amanecer, descontrolando mi reloj interno.
Daniel se convirtió en un buen guía turístico mostrándome un poco esta ciudad que como muchas ciudades en Europa es demasiado perfecta para mi gusto, muy limpia, organizada, histórica, llena de arquitectura espectacular y estatuas super interesantes. Lo bueno fue que las estatuas no se limitan esculturas hechas de cobre y piedra sino también las hechas de carne y hueso son muy placenteras de admirar :D. Aquí algunas fotos de nuestras exploraciones en Estocolmo.



Presioné el botón en el momento adecuado.


Daniel.
Como nuestras finanzas estaban en estados deplorables y Suecia es un país bastante caro, nos tocó idear formas de divertirnos gastando muy poco o nada, entre ellas fue colarnos en el sistema de transporte público, inscribirnos a las listas de VIP de las discotecas, conseguir bicicletas prestadas y explorar los parques y el placentero archipiélago mientras miles de personas disfrutaban de un verano exquisito, con barbacoas por doquier, clima refrescante, chapuzones en esta bahía que siempre invita a meterse.




Dani y su fiel compañera.



Hablamos de muchas cosas con Dani, entre ellas de fotografía, una de sus más grandes pasiones, el me enseño las grandes habilidades que aprendió en los últimos meses en cuanto a la edición de fotografía digital y también en la toma de fotos. Para mi fue genial porque yo estaba en la mitad de mi proyecto de una foto al día (más sobre el en otra entrada) y compartiendo ideas y conocimientos renové mi motivación y creatividad fotográfica.


Por fin le pude sacar una foto a la luna con mi humilde cámara.

Personajes urbanos.
 Los atardeceres sin fin.



En el metro.


Uno de esos días nos encontramos con Santiago, un amigo argentino de Daniel y con el y otras personas vimos el partido de fútbol entre Argentina y Alemania. Yo como no soy fanático de ningún equipo sino del ganador disfrute mucho el marcador 4 - 0 a favor de Alemania, no se puede decir lo mismo por mis amigos.




Así poco a poco pasó mi corta estadía por esta ciudad, explorando sus recovecos y charlando con Daniel. Fue muy divertido ya que nos reímos, echando chistes y en tropa latina. Aquí van algunas fotos más de mi paso por la capital sueca.


Parece una "J".
 Más fotos del archipielago.

 Museo de architectura al cual no pudimos entrar.




Muchas bicis y rubias.


Me quede con ganas de ver más, pero la próxima vez que visite este país tratare de tener un plan de que ver y como lograr hacer esto ya que se puede hacer auto stop y acampada libre, lo cual ayuda mucho ya que este país tiene un costo de vida muy alto para el mochilero común.

Mi siguiente destino fue la tan famosa y nombrada isla británica. Gracias Dani por tenerme allí, la pase super y aún recuerdo vividamente muchas de nuestras conversaciones.


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