HonK Kong

Repugnancia, repugnancia al lujo en exceso. Siempre la he tenido y se me despertó al ver los casinos de Macau, en especial el casino Venetian con arquitectura copiada de Venecia y por dentro un laberinto de mesas de juego y de tiendas del cual me costo trabajo salir. Dentro de este hotel-casino hay un centro comercial de varios pisos lleno de almacenes de marca y dentro de cada uno de ellos un empleado solitario matando el tiempo. No vi ni un solo cliente, ocasionalmente una que otra persona que como yo echaba un vistazo a la opulencia y al desperdicio que mostraba el lugar El enorme lugar estaba desolado con afiches que promocionaban ir de compras en privado. En cambio los casinos se robaban la clientela, con muchos jugadores y uno que otro curioso. Como siempre los casinos están llenos de gente que juega con el dinero, dinero que tal vez ganaron con la explotación de otras personas y los chinos con sus espíritus emprendedores apasionados por el riesgo hacen que esta ciudad obtenga 10 veces más ganancias que su contrincante en Nevada. Por algo Macau se conoce como Las Vegas de este.

Pero me estoy adelantando al relato un poco. Llegue a Zhuhai que es otro SAR (Special Administrative Region) que fue creada al lado de la frontera con Macau para facilitar la expansión económica china. Es una técnica muy buena que muchos países desarrollados utilizan, crean paraísos fiscales que están bajo su control y allí hacen y deshacen la economía multiplicando los ingresos. Ejemplos de ello son las islas Cayman, de estados unidos, Jersey, Guernsey, Barbados de UK, las Antillas holandesas de Países Bajos y bueno, muchos otros lugares así.

Llegue hasta la frontera con Macau y la cruce junto con miles de chinos que hacen ese paseo todos los días. Trabajan en Macau y viven en China territorial. Allí me dispuse a buscar un lugar donde hospedarme, hice el viaje épico hasta parte bien del sur de esta península solo para toparme que los tres hostales estaban cerrados para cumplir con requisitos de la fiebre porcina. Regrese al centro de Macau, gastando mis apreciados yuanes porque de bruto no cambie dinero de Macau, las aburridas patacas que solo se pueden gastar en esta mini ciudad. Después de encontrar lugar donde dormir, me fui a pasear por la ciudad.
Macau fue una colonia portuguesa que fue devuelta a China hace 10 años, sus idiomas oficiales son el chino cantones y el portugués, pero nadie habla portugués. Lo bueno de esto es que las señales estaban en portugués y podía entender más fácilmente por donde iba. Allí en Macau me sentía como en Europa, la arquitectura es muy mediterránea, con sus calles enredadas, plazas e iglesias esparcidas.

De noche fui a echarle un vistazo a los casinos usando la infinidad de buses gratis que ofrecen llevarlo a uno a estos lugares infames. El más famoso, el casino Lisboa, tiene espectáculos de chicas bailando y son plantas y más plantas enormes de mesas de juego. Macau es un lugar muy bizarro. Mi estadía allí la puedo resumir en comer tortas portuguesas y tener asco al ver el desperdicio de dinero en las apuestas.



Luego de allí tome un ferry hacia HonK Kong, perdón es HonG Kong, alguna razón sublime ha impulsado a mis dedos a teclear K en lugar de G repetidamente.:P

Apenas llegue a HK pude entender porque Tanya se enamoro de Hong Kong a primera vista. Luego de haber vivido en un lugar donde el tiempo parece detenerse por falta de estaciones, donde la vida cotidiana se opaca cuando se oculta el sol, donde se anda con miedo a ser robado, chuzado o perder un riñón, donde la gente no es tan abierta como la fama indica, después de vivir en Bogota fue a por un par de meses a HK, una ciudad internacional, que para mi refleja cosas de Londres (buses de dos pisos, mezcla étnica, señales callejeras, sobre población, precios por las nubes) Nueva York (forma cuadriculada de las calles, rascacielos) pero a la final es China. Con un gran legado británico Hong Kong tiene vida por todas partes hasta altas horas de la noche, con la espectacular vista de sus rascacielos iluminados al otro del puerto, parques con gente jugando cartas o ajedrez o dando paseos, hombres de negocios corriendo frenéticamente de un lado para otro, computadores con internet gratis dentro del metro, gente luciendo la ultima moda, mil y un restaurantes para todos los presupuestos, chicas guapisimas, hombres con cortes de pelo ultra modernos y muchas otras cosas que me hicieron sentir muy a gusto allí. Pase horas vagando por sus calles sin rumbo fijo, y aun así me tope con cosas geniales, mercados, templos, lugares de relajación, caminos cerrados, tiendas occidentales, indios ofreciéndome vestidos finos, comida por doquier, librerías, juegos de baloncesto entretenidisimos. Mis sentidos se saturaron.


HK es famoso por el costo de su vivienda y por su baja calidad. Me aloje una noche en un lugar llamado Mirador Mansion que es una experiencia en si, cajas de zapatos ruidosas que sirven para dormir, a precios altísimos, en edificios que tuvieron mejores épocas, repletos de gente fastidiosa que esta tratando de vender relojes, vestidos, otras cajas de zapatos y demás, con un gran mezcla étnica parece territorio robado a los chinos por inmigrantes indios y africanos. No estuvo tan mal como mucha gente me previno, pero si puedo entender que pasar mucho tiempo allí hacen que la estadía en HK se torne en una experiencia negativa, aunque curiosamente en donde me quede conocí un japones y un canadiense que llevaban en el mismo cuarto ruidoso y asqueroso 2 meses.

La segunda noche la pase en la casa de Clara, mi host que resulto ser muy gentil. Ella vive en los suburbios de HK pero allí la vida era tan activa como en el centro, solo que sin turistas. Su apartamento en el piso 32 disfrutaba de una vista fenomenal y en sus alrededores habían mercados con dim sum que es la comida típica de esta área y que estaban buenisimos. Mi favorito era uno que traducido del chino se llama, las arenas corrientes del pancillo de la crema que tenian crema dulce por dentro.

En Hong Kong fui a ver el pico Victoria luego de una fila desgastadora y también el buda de cobre más grande del mundo, en la isla de Lantau, también con otra fila de miedo. Subí por las escaleras eléctricas más largas del mundo que en realidad son un conjunto de escaleras que suben y suben y suben y cuando se llega a la cima no hay nada en especial, solo edificios de apartamentos.

Coincidencialmente mi estadía en HK fue los mismos días de los juegos de Asia del este así que fui con Clara a ver la inauguración, no vimos la ceremonia por falta de tiquetes pero vimos unos fuegos pirotécnicos grandiosos que iluminaban el mar, los edificios reflejaban el brillo de la pólvora en sus colosales ventanas y caritas felices y las palabras Hong Kong eran dibujadas en el cielo.

Por primera vez en mucho tiempo vi un tipo de protesta en las calles. En China no esta permitido hacer eso, no se ven grafitis ni propaganda en contra de nada, pero en Hong Kong si esta permitido. Es extraordinario este lugar es China pero no es China.
Otra cosa que me impresiono fue el sistema de transporte, el cual usa una tarjeta llamada octopus que no solo sirve para moverse de un lado a otro, sino que sirve para pagar en todo lado, muy ingenioso.
En las calles habia gente vendiendo placas con frases muy chistosas traducidas del chino al chinglish, entre ellas la que mas me dio risa fue una que decia "you are my love, you are my angle, don't treat me like potato" tu eres mi amor, eres mi angulo, no me trates como una papa. :D

Un día domingo me tope con miles de mujeres que se tomaron las calles con sus amigas y se la pasaban charlando, hablando por teléfono, comiendo y riéndose. Yo sabia lo que eran. Son las empleadas domesticas provenientes de Filipinas, Malasia, Sri Lanka e Indonesia que tienen libre el día domingo y entre todas se reúnen para pasarlo en compañía. A pesar de que yo sabia de esta practica me tomo por sorpresa, sobretodo cuando las vi atiborradas al lado de los enormes edificios de bancos y compañías financieras. Hong Kong es esencialmente sorprendente y cautivador.

Mi último día en HK (y en China) lo pase frente al computador de Clara, en su casa, leyendo, haciendo pereza, escribiendo estas lineas, tomando un descanso de tanto hacer turismo, pensando en la próxima parte de mi viaje que sera muy distinta a lo que he venido haciendo por varios motivos. Voy a ir a un lugar mega turístico por occidentales. Voy a ir en temporada alta. No voy a viajar solo.

Hasta la próxima.

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1 comments:

Julian Garcia said...

Quedo en ascuas, suerte en esa nueva etapa del viaje. Un abrazo.

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