Mi pequeño Tibet

Algunas cosas que olvide en la entrada anterior:
  • El viaje a Chengdu fue el primer viaje que me permitió ver un poco China desde la ventana, antes de este trayecto no me fue tan posible porque tome varios trenes nocturnos. Chengdu esta ubicado en la provincia de Sichuan, el paisaje era muy atractivo, con montañas y cultivos pero de vez en cuando la belleza era arruinada por innumerables fabricas que botaban humo por sus buitrones, barrios bajos que supongo eran las viviendas de los trabajadores de las fabricas y la ocasional granja con gansos corriendo libremente. Todo esto añadido a una niebla omnipresente hacia ver todo con un tono gris un poco deprimente. Esta niebla parece estar en toda China, no se si es smog, polvo, neblina propia o una mezcla de todo un poco, pero es raro ver el sol sin esa capa invisible que opaca su poder.

  • Apenas llegue a mi hostal en Chengdu, una chica me dijo, hey, yo te reconozco, nos vimos en Mongolia!!! yo me quede atónito porque no recordaba la cara de esta viajera, luego me dio mas pistas y recordé quien era. Creo hablamos por 5 minutos mientras tratábamos de buscar un tour por el Gobi. Curiosamente me dijo que me recordó porque era suramericano. Me puso a pensar eso un poco y es verdad, aparte de las 2 peruanas que conocí en Rusia y las 3 argentinas de Beijing no me he cruzado con ningún otro latino americano. Pero si que dejan huella, sobre todo en los hostales donde se puede hacer graffitis en las paredes.

  • En cuando volví de ver el Buda gigante, tome un bus que me dejo no se donde en Chengdu, de ahí tome otro bus que creía me llevaría al centro, no había ninguna señal o letrero en inglés que me dijera la dirección del bus, cuando de repente escuche lo siguiente: "damas y caballeros por favor no llevar explosivos en el bus, gracias". La primera vez fue divertido pero luego se torno fastidioso porque el mensaje era repetido en cada parada del bus.

  • Un par de entradas atrás dije que mi abuela era muy rogada para sacarla al parque. Pensé un poco en eso y debo corregir que al contrario ella es la que mas animo le pone y la primera que esta lista. Son otros miembros de mi familia que toca sacar arrastrándolos practicamente de la casa, pero mi abuela es la que nos gana en energía a todos.Te mando un beso.

Uno de los objetivos de este viaje por el mundo era ver Tibet y el campo base del monte Everest, pero como los chinos son especialistas en arruinar las cosas y Tibet no es la excepción me empezaron a dar dudas sobre ir allí o no. Viajar allí esta muy restringido ahora, toca viajar allí como parte de un tour y los tours son bien costosos. Además no se puede vagar libremente (como se podía hace un par de años). La solución es encontrar un grupo de mochileros que quieran hacer un recorrido parecido en el tiempo parecido y que estén de acuerdo con el precio y con el papeleo. Vi tanta gente correr como gallinas sin cabeza de aquí para allá, esperando un correo electrónico, tratando de conseguir grupo y estresandose cada vez mas y mas que me desanime mucho de pasar por el mismo proceso. Mas aun, los chinos construyeron una ferrovia que atraviesa la planicie tibetana hasta Lhasa, la capital del Tibet, con el fin de promover la migracion del Han chino (el grupo étnico mas grande de China) y así aplastar la cultura Tibetana. Esta táctica la han hecho en muchas partes que han re conquistado y les ha funcionado bien, esto implica que Tibet ya perdió mucho de su autenticidad. Lo ultimo que me motivo a desistir de ir al Tibet fue cuando charlando con un viajero (que curiosamente tenia un tatuaje de la bandera de Colombia en el trasero, aclaro yo no lo vi) me contó que se pueden ver "funerales celestes" algo que es muy difícil de ver en Tibet y es algo que me ha interesado por varios años. Por ende decidí ir a la región cerca al borde con Tibet, en la provincia de Sichuan (que aparentemente es mas tibetanta que el mismo Tibet)

El lugar escogido para comenzar mi exploración del mini tibet era una ciudad llamada Litang. Para llegar allí toca pasar por otra ciudad llamada Kanding, donde pase una noche. Allí conocí a Adam, un chino con el cual tomamos un par de cervezas y reímos un rato, en un momento Adam se puso a cantar, porque una canción romántica china fue inspirada por una montaña que existe en Kanding, aunque creo su voz no era la mas romántica.Al siguiente día tome un bus que me llevo a Litang, en un trayecto que empezó a las 5 am y que estaba lleno de saltos por el mal camino. Cuando llegue a Litang me encontré al mismo inglés que me comento del funeral celeste (si, el del tatuaje en el trasero). Me dijo que aun no había visto el funeral porque el lama regional estaba enfermo y los cuerpos no habían sido bendecidos.


Un funeral celeste es una ceremonia religiosa que se creo debido a que el suelo en la región tibetana es muy duro y difícil de excavar así que para darle un descanso eterno a los muertos, los lamas tibetanos bendicen los cuerpos y designan un cortador cuyo trabajo es tajar de cierta forma especial los cuerpos para que los buitres los coman. Como requisito, todo el cuerpo debe ser devorado por las aves, proceso que se hace mas complicado cuando estos animales pelan el cuerpo dejando solo el esqueleto. A continuación el cortador con mucha paciencia toma uno a uno los huesos y los martilla con un hacha hasta dejarlos en una mezcla que los buitres tragan con mayor facilidad. Solo en este punto se considera el funeral sagrado y terminado. Este proceso puede tardar varias horas, la parte mas demorada es la preparación osea. El funeral que pude presenciar tomo casi 4 horas por el tamaño del difunto. Al principio los tibetanos parecían un poco reacios a la presencia nuestra pero luego se relajaron y se tornaron muy amables, tratando de contarnos historias en tibetano y jugando con nuestras cámaras. Al final termine ayudando a espantar buitres porque se tornaron muy impacientes cuando la argamasa de huesos estaba casi lista y tocaba mantenerlos fuera del alcance del cortador. Luego de esto nos ofrecieron un te que sabia rarisimo y una especie de pastel salado cocinado en cenizas. Tome buen número de fotos y de videos, pero para evitar repulsión y por respeto al difunto no los pongo en el blog.


Algo que me hizo sentir un poco decepcionado es ver como este ritual religioso se esta convirtiendo en una caja que chulear para ciertos viajeros. Es mas como ir al lugar, tomar fotos, comprar la camiseta y moverse al siguiente lugar. Me molesta un poco tal vez porque para mi ha sido algo fascinante y muy interesante, algo que me ha interesado desde hace tiempo y no algo mas para añadir en una lista de cosas que vi en mi viaje. Supongo cada cual ve lo que se le atraviesa con los anteojos que quiera.Litang esta ubicada a 4014 metros sobre el nivel del mar, lo que hacia que las noches fueran bastante frías y era muy fácil quemarse con el sol al igual que el aire era muy delgado y hacia difícil caminar.

La tarde después del funeral me empezaron a dar síntomas de mal de altura, dolor de cabeza, mal estar y luego esto se transformo en una especie de gripe. El mal de altura es un percance que le puede dar a cualquiera, sin importar lo saludable que sea, la cantidad de montañas que haya escalado en su vida y el hecho de que yo haya crecido a 2600 metros de altura tampoco cuenta. Hay gente que escala picos de 5000 metros y luego le afecta el mal a 3000. Es una sensación bien fea y puede conllevar a hemorragias internas si no se trata apropiadamente. Yo hice lo que mas pude para evitar este mal y me llene de ánimos para dar paseos por Litang, donde la gente era mucho mas amigable que en la China, lastimosamente también se veía mas pobreza y muchos mas mendigos.

Me aguante otro día con estos síntomas y al tercero decidí bajar de altura. Esa noche conocí a Julien y Claire, franceses que viven en la isla Reunion y también a la familia Min, padre e hijo coreanos que eran muy amigables. Al siguiente día tome la primer mini van a un pueblo llamado Daocheng que estaba a 3650 metros.

Allí en Daocheng me sentía mas a gusto, con menos viajeros aun y mas olvidado. Habían varias montañas alrededor por las cuales camine los dos días que estuve allí, pero aun me sentía débil por la altura y decidí escuchar lo que mi cuerpo me decía y tome otro bus (un doloroso y apretado trayecto de 11 horas) que me llevo a una ciudad llamada Shangri-la. En el bus me encontré a la pareja de franceses y a otros viajeros con los cuales terminamos en el mismo hostal. De verdad que me dio un poco de lastima dejar Daocheng, tenia un encanto especial este pueblo y era que no había nada especial allí. No había turistas, ni ninguna atracción importante, solo tibetanos con su día a día. Algo que note aquí y en toda la zona tibetana es que los tibetanos están mas enfocados a mantener su identidad, sus costumbres y religión en cambio los chinos Han con sus buenas aptitudes empresariales son los que tienen los restaurantes, tiendas y demás, tal vez por eso es que se veían mas mendigos en esta zona.

En Shangri-la que esta ubicada a 3000 metros de altura me sentía mucho mejor, aun con gripe, decidí alquilar una bicicleta y explorar la zona. En especial quería ir al templo llamado Sumtselling Gumpa, que es el mas importante del suroeste chino, y como regla en china tocaba pagar una cantidad exagerada para entrar. Hace dos años la entrada era 10 yuan, el año pasado 55 y este año 85!!! no hay derecho realmente. Decide dejar el monasterio para mas tarde y empecé a rodear la montaña que escondía el monasterio, después de un poco mas de una hora de camino llegue a la aldea donde se encontraba el monasterio. Los aldeanos tibetanos eran muy sonrientes y me indicaron el camino a seguir. Así me salve de pagar la entrada y creo eso me hizo disfrutar aun mas el lugar. Eso si, lo que no pague en tiquete lo pague en recuerdos, el lugar me encanto, con monjes por doquier, caminando, saludando, sin pretensiones, con libertad de divagar erraticamente por las callejuelas del monasterio y a veces hasta entremetiéndose en la vida de los propios monjes. Este era el Tibet que imaginaba en mi mente y no fui decepcionado con mi elección.Los templos budistas están llenos de colores y vida, con murales en donde abunda el rojo, amarillo, azul y dorado, muy diferentes a lo sombrías que pueden ser las iglesias católicas.

El atardecer en el monasterio de Shangri-la es fenomenal, el viento del ocaso hace sonar las campanas que adornan los techos de los templos, el constante sonido de un instrumento de viento con tonos muy bajes y la voz unisona de los monjes que repiten oraciones. De repente se ve un monje que va de prisa hacia el templo puesto que va tarde a la celebración. Que lugar tan agradable. La ciudad de Shangri-la era bien bonita, con sus calles de piedra, con una especie de plaza en donde por las noches hacían bailes típicos y todos son invitados a participar. Al siguiente día mi gripe empeoro y lo pase en una librería de una cooperativa tibetana (donde también compre mas souvenirs).

En mi último día en Shangri-la fui a la oficina postal para enviarle un paquete a mis hermanas. Como en Colombia el servicio de correo es practicamente inexistente, siempre que envío correo siento algo especial, un poco por la preocupación de que se pierda por el camino, pero también imagino el camino que tomara, por cuantas manos pasara, puedo visualizar al carero con su uniforme caminando las calles de donde vive mi familia, dejando el paquete en la puerta de la casa. Siento la emoción, la alegría, el palpitar del corazón de mis hermanas en el inexorable momento que dura la apertura del paquete para descubrir su contenido.

De allí partí hacia la "garganta del salto del tigre" que es una caminata de dos días. Al llegar a la entrada me tope con Julien y Claire que se iban a hospedar en Jane's Guesthouse. Jane es una persona bien especial, algunas guias la describen como ella pero realmente es el. Por alguna razón le insistía a los franceses que tomaran un cuarto privado dejandome a mi en dormitorio privado :S La caminata no es difícil, ni tampoco tan espectacular como muchos la describen pero aun así valió la pena, dotada de lugares para comer y dormir y no representa ningún reto extraordinario. Bueno, realmente si hay una parte de reto y es cuando se quiere bajar al lecho del río, un buen puñado familias descubrieron que era buen negocio estafar a los turistas demandando que ellos construyeron partes individuales del camino y por ende toca darles dinero y por supuesto el tiquete que toco comprar a la entrada no es valido. Cuando Den Xiaoping les dijo a los chinos que se era hora de hacerse ricos, se lo tomaron muy en serio. a pesar de las decepciones e irritaciones, esta es una parte muy preciosa de la garganta, viendo los rápidos, la fuerza del agua y el ruido eterno de esta mientras sigue su cauce. Dice la leyenda que un tigre salto de un lado a otro en una parte bien angosta del río pero no vimos la piedra porque otra familia "construyó" un puente de un metro de largo y tocaba dar otra contribución obligatoria. A lo largo del camino nos topamos con los Min, con los cuales terminamos yendo hasta Lijiang otra pequeña ciudad al estilo disneylandia llena de tiendas de souvenirs, lugares para dormir y comer y otro sin número de trampas turísticas.

En Lijang me le uni a los Min que eran bien chistosos y llenos de energía, aunque un poco enigmáticos. Otro punto positivo de andar con los Min es que el hijo, Stefano (su nombre en ingles que no le gusta) hablaba chino, lo cual hacia que probáramos comida mas variada y con mas sabor que la que venia comiendo. Comimos platos bastante buenos de pescado, cerdo, camarones, vegetales, sopas, intestinos, tofu y demás, y puedo afirmar que la comida china no hace que mis papilas gustativas salten de la emoción. Aclaro, todos estos platos los probamos en distintos almuerzos y cenas que competí con los Min y ocasionalmente Julien y Claire.

Dos de mis noches en Lijiang las pase mal por culpa de un gallo que tenia la maña de cantar incesablemente desde las 2 am hasta las 7 am. Para mi pesar yo fui el único que lo escucho, donde quedaron aquellas épocas donde yo me podía dormir en una fiesta?Lijiang queda en la provincia de Yunnan, famosa por ser una provincia con gran variedad étnica. Se puede apreciar claramente esto, cada ciudad pareciera tener un grupo distinto con ropas totalmente distintas. En Lijiang por ejemplo, hay abundancia de Naxi, que se caracterizan por ser una sociedad matriarcal y tener un lenguaje de jeroglíficos todavía en uso hoy en día. Una tarde fui en bicicleta a una aldea llamada Baisha de dominio Naxi, allí me encontré con un arte hermosisimo de crear cuadros a punta de hijos. Muy impresionante, muchos de ellos parecian pinturas, con distintos rangos y tonos de colores pero al acercase se veía que eran completamente hechos con hilo. Algunos de ellos tomaron varios años para ser acabados.

Hay una ciudad al sur de Lijiang llamada Dali. Yo no pensaba ir alli, y mas bien pensaba ir directamente desde Lijiang a Kunming, pero resulte con los Min, luego de otro sabroso almuerzo, en un tren hacia Dali. El tren tuvo un retraso de varias horas, el cual aproveche para terminar Crimen y Castigo de Dostoyevsky. Creo mi castigo fue tener que compartir el vagón con una niña que era bien ruidosa, fenómeno fácil de predecir en China con la política de un hijo por pareja: 2 padres + 4 abuelos = 1 chino malcriado.

En Dali nos volvimos a encontrar con los Julien y Claire, una pareja de israelíes conocidos en Shangri-la y Daniel otro francés. Ahora estoy en Dali, en donde he pasado ratos agradables jugando amnesia, ajedrez y echando chisme. Un día tratamos de ir a una montaña desde donde en teoría hay una buena vista pero estaba cerrada porque había mucho viento y el funicular no funcionaba, y no, no se podía subir andando.

Otro día decidí ir en bicicleta para ir hasta una aldea y de allí tomar un bote de regreso a través del lago que esta en frente de Dali. Para mi gran triste sorpresa, la barrera idiomática y la mala información hicieron que andara mucho tiempo en bicicleta, por caminos que estaban en construccion, llenos de piedra. Llegue a varias aldeas pero no pude encontrar bote que me cruzara el lago, se hizo oscuro y la preocupación y el cansancio estaban empezando a jugar con mi mente. De repente vino un bus que me llevo a Dali la nueva, que quedaba a 14 km de donde me estaba hospedando. Termine el día con 11 horas de andar en bicicleta, dolor en muchas partes de mi cuerpo y patéticos 90 km recorridos. Creo si el camino hubiera sido mejor hubiera alcanzado a tomar el ferry y no hubiera pasado tanta pena tratando de llegar de regreso. Afortunadamente a mi regreso Julien me esperaba con una cerveza bien fría.

Hoy los Min partían hacia el sur, pero antes me invitaron a una que ellos habían sido invitados (las ventajas de hablar el idioma) con gusto acepte y allí comimos, reímos y esperamos a ver a la pareja que pasaron por muchas costumbres locales antes de comprometerse el uno al otro. Este era un matrimonio del grupo étnico Bai, del cual no conozco mucho :S

Mañana parto para Kunming, la capital de Yunnan y de allí planeo seguir hacia Guilin, otro lugar bien turístico que contiene las famosas montañas chinas. Hasta la próxima entrada.

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2 comments:

Karen said...

Esoooooooooo!!!, esto se pone más y más interesante :). Será que el gallo era imaginario? nadie lo escuchó!, jejeje. Un abrazote

Anonymous said...

El mundo al vuelo con Julian Viguez... muchas gracias, que rico leer esto, es como ir haciendo contigo la travesia!!!!

abrazos!!!!!!!!!
Diana

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