Pekinés

Me quede dormido mientras le cambiaban las ruedas al tren, ya que las aerovías chinas son de dimensiones distintas a las rusas, cuando me desperté era ya la mañana en una estación de tren. Recordé que Demian y Joe (los del grupo de Mongolia) se bajaban en Datong y salí hacia su compartimento (parando antes en el baño), cuando llegue a su lugar ellos ya se habían bajado (luego me entere que me buscaron mientras estaba en el baño) y no pude despedirme de tan enérgica pareja. Me dio lastima y me dispuse a ver por la ventana captando trozos de la gran muralla china de vez en cuando, no solo eso sino que se veía algo que no se veía antes, gente, construcciones, cultivos, vías, desarrollo, definitivamente no estábamos en Mongolia. Hablando con Silvia me pregunto en donde me iba a quedar en Beijing y le dije que en el Hutong, me pregunto en cual y yo le dije que en El Hutong, me saco de mi ignorancia al mostrarme que hutong es un conjunto de callejuelas de vida típica china, con lugares donde comer por doquier, timbres de bicicleta incesantes, gente gritando emocionada y tirando yuanes en juegos de cartas, mil y un tiendas, baños públicos y muchas banderas chinas. Así era mi hutong y lo aun mejor era que era muy poco turístico.

Tenia invitación para esa misma noche a un concierto underground de metal chino, que pintaba bien, pero antes de salir conocí a 3 argentinas, Julia, Yael y Romina y mi decisión era entre pasar la noche con 3 chicas super buena gente o ir a ver gente pogueando a lo chino, así que me quede echando chisme y deje el metal en mi adolescencia. Cuando fuimos por algo de comer no podíamos dejar de ver gente pasear sus perros y decir, este va para la olla, este esta muy flaco, este tiene pinta de saber a feo. Afortunadamente esa noche no resultamos comiendo perro sino un plato bien picante de camarones con pimentones.

Al siguiente día me encontré con Silvia en frente de la ciudad prohibida, que de prohibido ya no tiene nada!! como la China estaba con semana festiva por la conmemoración de los 60 años de la fundacion de la república, Silvia y yo tuvimos un choque emocional al ver lo plagueado que estaba todo de chinos. Era increíble, chinos por diestra y siniestra, la plaza Tiananmen, que es la más grande del mundo, se veía como una jungla de gente que se movía erraticamente en todas direcciones. Por eso digo que la ciudad prohibida ya no lo es porque también había muchedumbre en todos lados, tanto así que tomábamos descansos repetidamente, después de la inmensidad y soledad de Mongolia, China es un reto mental muy fuerte. La ciudad prohibida era enorme y de cierta forma monótona, si es muy bonita y grandiosa pero al corto tiempo todos los edificios se ven iguales con muy pocas variaciones interesantes (lo mismo va para todos los templos que he visto en China), así que luego de varias horas de pausa-multitud-pausa decidimos emigrar de allí e irnos al parque Jinghshan localizado al norte de la ciudad prohibida y era lo necesario para liberarnos un poco de la multitud, digo un poco porque también estaba lleno de gente. Nos quedamos en el parque hasta el anochecer y de allí partimos al mercado nocturno donde se pueden comprar muchos bichos raros, es un lugar bien turístico ya que los mismos chinos se toman fotos junto a pinchos con escorpiones y platos de noodles. Antes que me pregunten, no, no comí perro, y si, si comí otras cosas raras entre ellas: escorpiones (crujientes), gusanos de seda (con sabor arenoso), caballo de mar (sabe a pescado frito), estrella de mar (crocante y medio rara en el centro) y otras cosas que no recuerdo bien. Una de las cosas que más me alegro encontrar fue una especie de Kumis como el colombiano, hacia rato no me tomaba uno de esos. Terminamos el día otra vez en la plaza Tiananmen donde a pesar de ser casi las 11pm aun había miles de turistas chinos, yo me idiotice viendo el desfile militar que estaba siendo presentado continuamente en 2 pantallas enormes (también en el metro y en los buses), no cabe duda que los chinos quieren impresionar al mundo mostrando su arsenal militar y la capacidad tan barbara que tienen para coordinar y manejar grandes masas.

Los siguientes días hice más actividades turísticas, más templos y también el parque olímpico, muy impresionante el estadio olímpico con su diseño de nido de ave, lo que me recordó que en el mercado de bichos vendían nido de ave para comer, en teoría la saliva de ave mezclada con paja y todo esto hervido sirve de aliento. Este tampoco lo probé.


Uno de esos días Silvia me convenció de comer pato Pekines en un lugar elegante. Accedí porque dicen vale mucho la pena y es riquisimo, cuando llegamos al restaurante nos mandaron al 5to piso, así que imaginen el tamaño del lugar, ordenamos un pato entre los dos y uno de los mil chefs vino y lo corto frente a nosotros, luego nos dieron la carta de identidad del pato (que supongo era la jaula donde vivió) y a comer. Siendo sincero no me impresiono, sabia a pato hecho en casa, con la diferencia de que la piel no era seca y crocante sino blanda y muy grasosa. Esto lo logran inflando al pato antes de cocinarlo hasta que el cuero se desprenda de la carne.

Algo que admiro de la cultura china es que van mucho a los parques, a caminar, a bailar en grupos, jugar cartas, hacer estiramientos y relajarse. Es curioso ver a los viejitos estirando las piernas en los muchos artefactos que hay instalados para ello, o haciendo gimnasia de volteretas en el aire amarrados a una barra como pudimos apreciar con Thomas y Silvia (nosotros intentamos y no llegamos ni a la mitad de la elevación apropiada) u otra vez que estaban tocando instrumentos y se acumulo un grupo enorme de transeúntes a cantar al unisono las canciones que seguro les traen recuerdos de sus infancias, o familias enteras (del abuelo al niño) pateando en el aire una especie de discos con plumas; recuerdo lo difícil que fue sacar a mi abuela una vez a jugar voleibol. Estos parques son muy acogedores.


Una de esas noches, hablando con las argentinas me contaron que querían ir a la muralla china a quedarse a dormir allí, así que la idea me sonó y empezamos a discutir el asunto concluyendo que era muy frió sin bolsa de dormir (soy muy flojo para el frió) y no encontramos donde alquilar una así que ellas organizaron un lugar para quedarnos en una aldea al lado de la muralla. La idea era llegar a un lugar llamado Jinshanling y de allí caminar 10km hasta la aldea llamada Simatai. Nos pusimos cita a las 8 am pero como buenos latinos salimos a las 9 haciendo que perdiéramos el bus a Jinshanling. Tomamos el siguiente bus y luego de varias horas nos dejo en la mitad de una autopista, en un lugar donde no había nada, solo una estación de policía. De ahí nos las arreglamos para llegar al lugar apropiado no sin antes lidiar con un buen numero de policías a los que les mostrábamos en chino: minibus jinshanling y se quedaban con la boca abierta como si estuvieran calculando los primeros 10 números de la raíz cuadrada de 2.

Julia venia enferma y aun así decidió seguir con la caminata, como era de esperarse el camino resulto ser demasiado duro para el estado en que se encontraba su cuerpo y tuvimos que regresar. Este fue el comienzo de la gran telenovela. Para comenzar no regresamos muy rápido porque Romina y Yael estaban felices tomando fotos, cuando llegamos a Jingshanling ya era de noche, no habia lugar donde quedarnos aparte de un hotel de 400 yuanes (40 euros) o había un taxi a Beijing por 550 yuanes. Decidimos quedarnos y no las dejaron a ellas por no tener sus pasaportes, así que toco llamar al hostal en Beijing para que mandaran por fax la fotocopia. Todo esto duro varias horas y este trio cambiaba de opinión cada dos minutos, nos vamos, nos quedamos, nos vamos, nos quedamos, nos vamos. Al final logre persuadirlas de que logisticamente y economicamente era mejor que se regresaran a Beijing, cuando por fin decidieron que se iban llegaron las copias de los pasaportes y re comenzo el nos vamos, nos quedamos, nos vamos, nos quedamos, ahh!!!! Terminaron yéndose a Beijing y hasta allí nos trajo el río, porque yo me quede. No estaba tan desesperado para pagar por hotel así que emprendí haca la montaña buscando un lugar que vimos donde alquilaban bolsa de dormir. Alquile una bolsa y un par de aislantes no muy económicos pero cuatro veces más baratos que el hotel y para la muralla emprendí. Jadeando de la fatiga, la emoción y la ansiedad llegue a una torre de la muralla dandome cuenta que tome la izquierda equivocada y estaba en un camino más difícil y menos conservado, llegue a una torre que solo tenia medio techo y el suelo estaba cubierto por polvo de piedra, decidí quedarme allí y pasar una experiencia muy bizarra. Un lugar sin puertas ni ventanas con el solo sonido del viento que corría por las ruinas. Me pregunte cuanta gente habría pasado noches en vela guardando que los invasores mongoles no traspasaran los imperios del sur. Estuve buen rato deleitándome con las formas nocturnas de la gran muralla que serpenteaba las montañas como espina dorsal de camaleón. Dormí lleno de regocijo, de poder tener esta gran experiencia, irónicamente las argentinas que me dieron la idea no pudieron hacerlo. Me despertó un ruido rarisimo y pude ver el amanecer de un sol rojo que salia timidamente entre las montañas para luego ocultarse detrás de la constante capa de nubes que acompañaron mis dos días en la muralla. Luego de devolver la bolsa de dormir, caminar los 10km hasta Simatai y medio negociar el retorno a Beijing me volví a encontrar a las argentinas que llegaran a salvo y no podían creer que les robe la idea. Julia me respondió una pregunta que hice el día anterior, me contó que los que murieron construyendo la muralla eran enterrados allí mismo, menos mal no tuve ese pensamiento la noche anterior, de lo contrario hubiera sido una noche muy larga.

Los siguientes días fueron consumidos en encontrarme con Silvia (la del viaje en Mongolia) y Thomas (lo conocí en el Baikal), hablar con ellos y explorar la ciudad sin rumbo fijo. Una vez nos topamos con unas calles donde todo estaba en ruso, lo cual fue muy agradable para los 3 que hicimos el transiberiano y casi hacemos que Silvia se compre unos tacones de esos enormes al estilo ruso. Ellos dos partieron en rumbos distintos y yo me quede unos días más en Beijing porque me gusto mucho la ciudad. En los días restantes visite varios lugares muy interesantes, entre ellos factory 798 que era una fabrica de productos electrónicos pero ahora es un complejo de galerías de arte moderno. Pase 5 horas en este lugar y no fue suficiente, era grandisimo y tenia mucho por ver, una de mis piezas favoritas era una escultura enorme de un toro que estaba corneando a una persona contra la pared.


En esos días también pase ratos agradables con Pierre y Boris, un francés y un alemán en mi hostal que eran bien especiales. Pierre llevaba un año en el camino y no se había afeitado en todo este tiempo, asi que parecia una foto de Jesucristo o de Taliban o de Dumbledore, además usaba una especie de camisa blanca que no había lavado en 5 semanas literalmente y se podía ver en ella las salpicaduras de todo lo que se había comido. Boris era más pragmático y serio pero también interesante, había recorrido varios países en bicicleta y tenia proyectos bien interesantes con su gang de ciclistas en Hamburgo.


Mi ultimo día en Beiing lo pase haciendo fila hora y media empujando y viendo colarse a una cantidad exorbitante de chinos que querían ver a Mao, lo cual duro 10 segundos. También repetí el pato pekines en un lugar no tan lujoso ni tan sabroso y por ultimo me fui en un tren nocturno a una ciudad llamada Datong.
En Datong estaba haciendo un frió horrible y luego de un rato me las arregle para ver sus atracciones turísticas, las grutas de Yungang y el monasterio colgante. Las grutas eran espectaculares, aparentemente las mejores conservadas de toda china y el monasterio me trajo recuerdos ya que Tanya tenia fotos allí (ella me sugirió ir a este lugar) Pero después de eso la ciudad es una olla asquerosa en la que tuve que estar dos días en contra de mi voluntad. No estuvo tan mal al final porque conocí a Alrick, un francés que hablaba español y como buen francés se sabia quejar de todo. Me recordó mucho al esposo de una amiga mía, ya que se parecían físicamente, era bien chistoso y protestaba de la misma forma. Hablamos bastante carreta y al siguiente día pasamos buen rato buscando un baño decente para el ya que se reusaba a usar uno sin sanitario. Buscamos en oficinas privadas y hasta nos estaban vendiendo un apartamento en Datong, rechazamos la tentadora oferta o salvamos su patria en un hotel de lujo en el cual le rindieron pleitesía al europeo rubio de ojos azules. Alrick se fue a las 4 y yo aun tenia otras 7 horas en este abominable pueblo, mate el tiempo cortándome el pelo, viendo un mercado callejero y la red. Tome el tren hasta Pingyao que es donde me encuentro ahora.


Algunos comentarios de interés:
  • Perro pekines viene de una especie que vivió solamente en la ciudad prohibida por mucho tiempo y de alli salio el nombre.
  • Es un mito que la muralla china es la única estructura del hombre antiguo que se ve desde el espacio, no se ve!!
  • Pekin o Beijing? Los chinos crearon el pinyin que es la representación fonética del chino mandarín en caracteres romanos, en esta creación nombres de ciudades cambiaron al transliterarse, así que Pekin es Beijing en pinyin.
Gracias por leer esta entrada tan larga.
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El Espinazo Celestial

Mongolia es el país con menor densidad de población por kilómetro cuadrado en el mundo.  Esta descripción no es suficiente para entender lo esparcidos que se encuentran los Mongoles en su país o como conservan su forma de ser practicamente intacta, ya que muchos de ellos aun viven como vivían sus antepasados de hace 1000 años, de forma nómada o semi nómada, criando animales y soportando esos inviernos tan brutales que azotan estas tierras.  Al principio no pintaba muy bien Mongolia ya que UB es como la nube que opaca la tierra de los constantes cielos azules, pero una vez que se sale de esta metrópolis caos, edificios sovieticos y  gers regados por todos sus limites, se encuentra el verdadero atractivo de Mongolia: la variedad tan rica de paisajes y vida silvestre que sale desde cualquier agujero en el suelo. 
Me encanto Mongolia, la inmensidad y la belleza que no tiene parecido a ningún otro lugar que haya visto en mi vida y la forma de ser de los Mongoles que han sido influenciados por los rusos y chinos por mucho tiempo pero aun conservan su carácter gentil y jocoso.

LO MEJOR
Ver la vía láctea tan nítida (o como le decían antiguamente, el espinazo celestial) y ese fenómeno del circulo que se ensancha por el firmamento.  Era fascinante poder apreciar con tanta claridad las estrellas en el silencio del Gobi.

LO BUENO
Las sorpresas que guarda Mongolia después de cada loma.  Es difícil aburrirse de apreciar los paisajes colosales.
Las dunas de arena del Gobi.  A pesar de su corta extensión son uno de mis paisajes favoritos.
Mi grupo de viaje, nos la llevamos bastante bien y fue una pena cuando tuvimos que tomar rutas distintas.

LO MALO
Los mongoles genéticamente no soportan el alcohol y cuando están embriagados se pueden tornar implacenteros.
Ulan Batar, es una ciudad que es muy difícil de querer y con bastante crimen.  Creo al final hice las paces con UB.
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Ger riando

Un ger es una armazón cilíndrica con esqueleto de madera cubierta por una aleación de lana de oveja y camello. con techo replegable por el cual se destaca un agujero por el cual sale un tubo metálico que hace de chimenea. La entrada de un ger siempre esta dirigida hacia el sur, las armas se dejan fuera del ger, dentro de el se camina en el sentido de las manecillas del reloj y al dormir los pies deben apuntar hacia la puerta.


Esto es lo que los mongoles han usado por cientos de años para hacer un hogar de lugares inhóspitos que llegan a 40 grados en verano y -40 en invierno.
Esto era lo que me esperaba por las siguientes dos semanas de viaje en Mongolia, gers esparcidos por grandes distancias en medio de paisajes colosales donde predomina una especie de vacío inexorable. Solo 20 minutos después de dejar UB se ven los solitarios gers de familias nómadas con rebaños de ovejas, cabras, caballos, vacas, yaks o camellos dependiendo de la región donde se encuentre uno.


Nuestro conductor se llamaba Jack y era genial, sabia exactamente donde parar para recoger piedras de colores y formas interesantes, se las arreglaba para divisar venados galopando y luego perseguirlos en la van, ver animales salvajes en el horizonte para mostrárnoslos o solo hacernos reír con sus comentarios y su buen humor. Una cosa que no pude entender era como hacia para manejar una distancia de 2000 km en un lugar donde no había caminos ni señales. Como sabe en que 'obol' (montón de piedras decoradas con ofrendas, pitaban para tener buena suerte en el camino) pitar, en cual voltear a la derecha y cual evitar. Mi conclusión es que se guiaba con el sol y con las montañas, pero de verdad que todas las formas montañosas se ven cuasi idénticas en el horizonte, mis respetos para los conductores mongoles.

El principio del viaje fue hacia el sur, adentrandonos en el desierto Gobi, que no es el desierto de arena esperado sino más bien una sucesión de paisajes que variaban considerablemente después de cada colina que alcanzábamos. Definitivamente la belleza de Mongolia yace en sus paisajes y no en sus ciudades ya que todas las que vimos eran peladeros asquerosos donde no pasaba nada y solo daban ganas de irse.

Mongolia tampoco es famosa por la exquisitez de su comida, que básicamente es cordero con arroz o con pasta o con papas. También hay otras cosas medio interesantes, como el yogurt de camello que me gusto a mi pero no a mis compañeros de viaje, o el queso de camello que me disgusto solo a mi. También hacen una bebida llamada airag que es a base de leche de yegua y sabe agrio, en teoría es alcohólica pero me pareció más repulsiva que embriagante.


Nosotros cocinábamos nuestro almuerzo, tarea que se hacia más interesante con los fuertes vientos que azotaban el desierto, tanto así que un día tuvimos que cocinar dentro de la van :D. Las noches eran bastante frías y algunas las calentamos con vodka otras con leña, las mañanas eran aun más frías y mi cuerpo tenia (y aun tiene) esta frustrante maña de dejar de dormir a las 4.30 am, así que me tocaba permanecer en cama con mis pensamientos y los ronquidos ajenos hasta que se despertara algún otro compañero de viaje.

La primera noche hacia luna nueva y vi como nunca antes en mi vida la vía láctea, con mucha claridad, hermosa, llena de estrellas y manchando la obscuridad del cielo nocturno con un tono un poco blancuzco. Fue espectacular. Yo era el único que antes de dormir salia al frió para admirar la belleza de las estrellas, reconociendo siempre la osa mayor y tratando de crear formas con los millones de estrellas restantes.

Otra noche mientras charlábamos en nuestro ger Jack nos dijo que saliéramos, cuando miramos al cielo vimos un fenómeno el cual nunca habíamos visto u oído hablar!! era una especie de circulo en el cenit del firmamento que se estaba ensanchando uniformemente y lentamente. Tenia borde del color de estrella y todo lo que abordaba a medida que crecía tomaba un tono de oscuridad más claro. Creció y creció tanto tanto hasta que desapareció en todos los horizontes, los nativos dicen que cuando esto ocurre es pronostico de un invierno frió. Una cosa que hizo este fenómeno tan interesante es que nadie lo había oído nombrar, nos tomo por sorpresa y nos dejo boqui abiertos. Alguien que me pueda decir que fue lo que vi?


Mi grupo de viaje era 1A, estaba Joe, el chico ingles al que salir del mundo civilizado le estaba dando duro, Silvia, la profesora Austriaca que le daba un sabor interesante al grupo con sus innumerables experiencias de viaje (y su manera austriaca de ser) y estaban Johan Y Demian, la pareja de Gales que son viajeros lentos y todo se lo tomaban con tanta frescura y alegría que añadieron un toque muy agradable al grupo. Ellos llevaban 8 meses viajando, 2 en Vietnam, 2 en Laos y 4 en China, entonces nos entretuvieron con sus incontables historias cómicas y trágicas de su viaje, también los usábamos como fuente de consejo ya que todos íbamos hacia China y ellos tenían mucho por contar de allí. Demian es una amante de la cerveza y siempre anda de buen humor. También disfrutamos de su corto y jocoso dominio del galés (idioma que esta muriendo) y de un juego de cartas que ellos sabían.

Como Demian y Johan llevaban 8 meses en el camino, sus estómagos ya estaban entrenados a la comida de dudosa procedencia, los demás estamos aun en entrenamiento. Silvia y Joe fueron los primeros en ser afectados en el día 7 del viaje, esto fue cerca de un cañón muy agradable en un lugar rarisimo.

Este tour fue muy rico, vimos muchos tipos de paisajes muy variados, entre ellos uno de mis favoritos, las dunas de arena. Las dunas para mi son lugares mágicos que no tienen sin igual en la tierra. Las montañas son espectaculares, las playas son hermosas, los bosques son encantadores, las formaciones rocosas son espeluznantes, pero las dunas de arena para mi son mágicas!! En ellas se escucha el sonido del viento jugando con la arena, cambiando incesantemente el paisaje, creando figuras y formas de otro mundo, se encuentran huellas de animales rarisimos y la mente vuela incontrolablemente, oh como amo las dunas de arena. Creo mis compañeros de viaje me vieron como bicho raro porque pase mucho tiempo en las dunas en un estado de trance.



Es un poco avergonzante que dure 19 días en Mongolia y solo aprendí a decir 6 palabras, el mongol es un idioma con sonidos guturales muy difíciles de pronunciar; después de dejar la armonía y belleza del ruso, escuchar mongol es como escuchar una pelea de perros. Las palabras que aprendí son las siguientes, hola, adiós, gracias, vamos, cerveza y khushur. Khushur es una especie de empanada rellena con carne de cordero (para variar) muy muy grasosa. Comimos este plato en Kharkhorin, la antigua capital que Genghis Khan estableció como el centro del imperio más grande que el mundo haya visto. De la grandeza de esta ciudad no queda nada, los chinos de venganza destruyeron gran parte y los sovieticos remataron lo sobrante. Sabia muy bien el khushur pero mi estomago se encargo dos veces esa misma noche de recordarme lo frágil que es al reusarse a digerir esta comida y me castigo por mi codicia de comer tres de estos cosos de argamasa frita.


A medida que nos acercábamos a UB hacia más frío y más ganas de volver a la civilizacion; es un sentimiento algo raro saber que se esta tan cerca pero que aun quedan tantas horas de caminos destapados y calor intenso en la van para luego salir y enfriarse en 10 segundos por el viento tan despiadado. De regreso en UB estábamos dichosos de no tener que pasar más horas en una van, de poder tomar una ducha y de tener variedad de comida. Comimos esa noche en un restaurante Mexicano y reímos un buen rato con todas las aventuras que pasamos juntos. Joe partía a la siguiente mañana a Beijing y el resto tomaríamos el mismo tren dos días después.

Los últimos dos días en UB lave mi ropa, pase buen tiempo en internet y vi las atracciones que no vi al principio por andar buscando tour.
El sábado 3 de octubre fuimos llevados a la estación y tomamos el ultimo trayecto del transiberiano que nos llevo hasta la capital china.
Así concluyeron mis 3 semanas en las tierras de Genghis Khan, un lugar único en el mundo por su historia y sus paisajes colosales y fascinantes.

pd. Disculpas por las fotos en desorden, el bloqueo chino no me deja hacer mas.
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UB

Ulaan Bataar, Ulan Bator, Ulaan baatar, Ulan Batar, Ulanbatar o como los viajeros le llaman UB, es la capital de Mongolia y contiene la mitad de su población, parece que nadie se ha podido poner de acuerdo en como escribir el nombre de esta ciudad, que significa Héroe Rojo en Mongol, en el alfabeto romano. El mongol se escribe con el alfabeto cirílico gracias a que los soneticos se ofrecieron a echarle una mano a Mongolia cuando esta se decidió volver comunista. Hay un gran legado de esta era, por ejemplo se ven restos del infame sistema de planeación urbano soviético al igual que muchos mongoles se educaron en estados comunistas. En los supermercados se encuentran muchos productos rusos y alemanes y gran cantidad de proyectos culturales y del medio ambiente tienen colaboración alemana (de la antigua DDR). Ahora gran parte de la colaboración la brinda estados unidos más por mostrarle a los rusos y a los chinos que a pesar de que Mongolia este ensanduchada entre estos dos titanes, no esta sola en el mundo.



El tren desde Rusia a Mongolia era un tren turístico por así decirlo ya que había muy poco ruso o mongol en el tren. Todos los pasajeros del tren tenian algun hostal reservado y absolutamente todos menos yo fueron recogidos a las 6 am en la estación. Yo tenía otros planes, pero la fría mañana, el cansancio, la repentina soledad y la mala fama de la ciudad me estaba haciendo tener segundos pensamientos. Me las arregle para llegar al trabajo de Begz, otro miembro de CS con el cual iba a pasar 2 noches. La decisión de ser hospedado por Begz y su familia estaba siendo nublada por el anhelo de poder descargar la maleta, el hecho de que los hostales en UB cuestan 6 dolares la noche y Begz tiene una regla en su casa que los huéspedes deben pagar 7000 tughriks ya que en su casa son 6 bocas que alimentar. Esta regla va en contra del principio de CS que debe ser un intercambio cultural y de hospedaje sin dinero, cuando se le pone dinero al asunto se daño el principio y se empiezan a tener expectativas por el precio pagado. Aun así decidí ver que pasaba, conocí a Begz y a dos americanos que se habían quedado con el. Begz me dijo que volviera a las 6 pm para que sus hijos me llevaran a su casa. Pase el día con los americanos, hablando de su estadía en la casa de Begz lo cual sonaba prometedor según el entusiasmo americano. Uno de estos dos chicos estaba obsesionado con el "botón rojo", si los chinos deciden invadir Rusia, los rusos usaran el botón rojo, si los rusos se ponen muy pesados con los americanos, el botón rojo al rescate, Irán le da por mostrar su poder con el botón rojo.


Por la tarde regrese al trabajo de Begz y conocí a dos de sus hijos, Todo y Manujin, ellos me llevaron a su casa-ger en los suburbios de la ciudad en un bus asquerosamente lleno e implacentero. Luego de una hora de apretujones y estrujones llegamos a su humilde morada y conocí a la madre y a las otras dos hijas (cuyos nombres olvide a los 10 segundos).


Esta familia es bien tradicional, viven con pocas comodidades, tienen 2 vacas, un perro y no hay agua potable en la casa. La mujer se levantaba, hacia sus oraciones budistas y se la pasaba el resto del día como una hormiguita trabajando sin cesar hasta la hora de dormir. Cocinaban con estiércol de vaca y con eso mismo calentaban el ger. Jugamos juegos típicos con huesos de oveja que servían para todo, dados, fichas, pistas.
No pude vencer a Todo en muchos de los juegos que jugamos y Manujin me encanto con su ternura. Luego Begz me mostró su libro de huéspedes donde cada viajero se desbocaba describiendo lo bien que la pasaron en este hogar, también me mostró como su nombre aparece en el libro On the Couch escrito por una inglesa que se fue de viaje por el mundo haciendo solo CS para luego escribir un libro sobre ello. Begz, con el torso desnudo, me contaba cosas de Mongolia, sus proyectos y costumbres, por ejemplo toca lamer el plato una vez se acaba la comida, no le creí hasta que lo vi a el y a los chicos limpiando la vajilla ejercitando la lengua al mismo tiempo. Duermen todos juntos en el piso una vez la cena esta acabada y no pregunte como hacen para hacer hijos en ese montón de brazos y piernas.

De desayuno me dieron te, mermelada hecha en casa, pan un poco crujiente debido a la cascara de huevo que le hecha la esposa de Begz, y una mantequilla que hicieron la noche anterior que me sabia igual de bueno a la que mi abuelo hacia.

Fue un lugar y experiencia única y no me arrepiento de haber ido allí. Lo negativo de esta estadía es que quedaba lejos del centro y era muy difícil llegar por propia cuenta así que no se podía pasar mucho tiempo en la ciudad, lo que puede ser una pesadilla cuando se trata de organizar un tour por Mongolia. Después de la segunda noche decidí irme a un hostal en en el centro de la ciudad y muchas cosas empezaron a mejorar, logre encontrar un tour al Gobi por un precio económico y mis compañeros de grupo, Johan y Demian de Gales, Joe de Inglaterra y Silvia de Austria pintaban como una buena combinacion para un viaje de dos semanas.
Con respecto al CS, pues es una idea genial y me gusta mucho participar en ella, pero quita bastante tiempo y esfuerzo y hay que ser muy flexible. Ahora que estoy entrando en países mas variados se hace más difícil encontrar hosts, así que dejare este modo de viaje por ahora.

Gobi, aquí vamos!

pd. este post estaba listo hace rato pero el bloqueo de internet chino es muy fuerte y hasta ahora logre hacerle conejo :D
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Rusifikaciya

Para facilitar la expansión del y la homogeneidad del imperio Ruso y de la USSR los rusos crearon un proceso llamado Rusificaciya que se traduciría como rusificación, uno de los logros de este proceso fue que el idioma se expandió por todas partes con muy poca variación. Otra característica de la Rusificaciya fue el hecho de enviar familias rusas a todos los extremos del territorio para que hubiese una mezcla étnica y las gentes locales se rusificaran cultural y políticamente.

Rusia es el país más grande del mundo y su población ha pasado por cambios muy dramáticos, en menos de dos siglos ha pasado de ser una tierra feudalista, a un imperio, luego convirtiéndose en el centro del comunismo hasta que este sistema se degeneró tanto que explotó y se convirtió en una nación capitalista. Los restos de lo que quedó de la unión soviética fueron recogidos por los mas sagaces y las migajas restantes fueron repartidas en su gente decente. Ahora es un país que esta creciendo y continua haciendo de las suyas ya que tiene gran cantidad de recursos naturales, extensión de terreno, armamento y conocimiento militar y sed de poder. Con una burocracia absurda, mafia por todos lados y una reputación detestable es difícil imaginarse que se va a encontrar al entrar a este país.

Tenía muchas expectativas sobre Rusia, muchas de ellas eran negativas, pero a través de la gente que conocí mi opinión tomó un destino completamente distinto. Gustavo con su punto de vista colombiano, Aleksa y Karina las provanidtsas del tren, Rina y su madre, Jorge el español con alma de ruso, Elena la rusa con corazón de bailarina, la belleza y complejidad de su idioma y a pesar de lo que mucha gente opine distinto, la delicia de su comida, todo esto y mucho más hizo que Rusia ocupara un lugar especial en mis recuerdos.

Hay un término en informática WYSIWYG (What You See Is What You Get, lo que vez es lo que recibes), quiero describir a Rusia de esta forma. En un principio se ve horrible, indomable, inhóspita, edificios asqueroso y gente que lo puede tratar a uno como a un enemigo, pero cerca de esas moles de concreto feas se ven edificios preciosos y únicos al igual que gente que es extremadamente hospitalaria y gentil. Están los que te tratan mal desde el comienzo y los que te tratan bien hasta el final.
Creo mi corazón ha entrado en un proceso de Rusificaciya.

LO MEJOR
  • Conocer a Aleksa y Karina en el tren, no me esperaba tanta hospitalidad.

LO BUENO
  • El lago Baikal, que lugar tan mágico y agua tan deliciosa
  • San Peterburgo y Moscú, dos ciudades muy especiales.
  • El transiberiano, que agradable es pasar 46 horas en un tren.

LO MALO
  • La burocracia tan jarta que aflije en teoría y en practica a Rusia, toca pedir visa con invitación, toca registrar la visa en cada ciudad que se este más de tres días y cada vez que veía un policía miraba para otro lado y me alejaba de ellos para que no me "multaran" por problemas en mi visa
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El ojo azul del Baikal



Una pantalla marcaba 0 grados cuando llegue a Irkutsk a las 6 am. Me encontré con Elena también de CS que se despertó a esa hora tan descarada para irme a recoger a la estación un domingo. Ella habla español y le gusta practicar su español con los viajeros, me llevó a su casa y luego a dormir otra vez. Me desperte y empeze a leer un poco hasta que salió su hijo y me gruñó, yo lo ignore y espere hasta que Elena se levantara, comimos algo y me dió un tour por la ciudad, me dió muchos consejos de como ir al Baikal y hablamos mucho de latinoamerica. Le gusta mucho esta cultura, baila muy bien tango y quiere tener una escuela de tango y de baile en general.


Esa noche me invitó a una noche de salsa con sus amigos, yo accedí pero tenía sospechas que yo sería el que peor bailaría en ese grupo y efectivamente fue así. Estos rusos me dejaron botando baba de lo bien que bailaban. Tenia que recordarme que estaba en la mitad de Siberia y no en un club de salsa de latinoamerica!! además bailaban de todo, merengue, salsa, tango, bachata, souk, afro y otro monton de bailes que ni se como se llaman. Una vez más lamente no saber bailar e hice una vez más la lista por la cual no soy el colombiano típico:


  • No se bailar

  • No me gusta el futbol

  • No bebo café

  • Detesto el aguardiente

  • Pienso dos veces desayunar con tamal

  • Nunca he probado uno de los productos que más exportamos.

  • Y a pesar de que no es cierto, mucha gente me dice que no tengo cara de colombiano.

La lista es más larga pero dejemosla así. En un momento varias parejas se unieron e hicieron un baile coreográfico con cambio de pareja y saltos en el aire y mas bien parecia un baile profesional ya que estaban sincronizados como un reloj. Después de ver esto se me quitaron las pocas ganas de hacer el ridiculo y Elena me dijo que siempre le pasa lo mismo, la gente no quiere bailar con ella porque baila demasiado bien.


Al siguiente día hice un viaje relampago a un pueblo llamado Litsvyanka al lado del Baikal donde probe Omul, un pescado riquisimo que solo existe en el Baikal. El Baikal me atrajo desde que lo vi y no queria regresar a Irkutsk esa noche, pero volví sabiendo que al siguiente día partiría hacía la isla de Olkhom en medio del Baikal.


En épocas antiguas el poderoso Baikal era sensato y alegre. Amaba a su hija única Angara. Ella era la mas hermosa en el mundo entero. En las tardes ella se convertía en luz tan clara como el cielo y en la noche era mas oscura que una nube de truenos. Y todo aquel que pasaba Angara, la glorificaba, hasta las aves transitorios: gansos, cisnes, patos, bajaban pero rara vez tocaban la cara de agua de Angara. Ellos decían ”como podemos hacer luz negra?”
El viejo Baikal se encargo de su hija mas que de si mismo. Una vez, cuando Baikal dormía, Angara huyo a ver al joven Enisey. Su padre se despertó furioso, movió sus aguas. Una gran tormenta se desato. Las montanas lloraban, los arboles se cayeron, el cielo se torno negro y los animales con miedo corrieron lejos por todo el mundo. Los peces se sumergieron en lo profundo del agua y las aves volaron hacia el sol. Solamente el viento estaban soplando con fuerza y el mar se estaba preocupando. El poderoso Baikal golpeo la montana y rompió una parte de ella lanzandola hacia su hija. El acantilado cayó sobre su cuello hermos. Angara, la de ojos azules suplico; llorando y gimiendo decía: “Padre, me muero de sed, perdoname y dame al menos una gota de agua!” Baikal respondió furioso: “Lo único que te puedo dar son mis lágrimas!”
Ahora, miles de años después Angara fluye hacia Enisey con lágrimas; y el solitario gris Baikal se ha vuelto lúgubre y tenebroso.

Decidí ver el Baikal desde la isla de Okhlon, en la mitad de ella esta la aldea de Khuzir, que no prometía mucho, pero en ella estaba mi hostal que era un paraíso de mochileros, lo cual agradecí mucho ya que mi cerebro no quería salir del modo "conversacion de una palabra". Me quede 3 noches en la isla y me dio un poco de tristeza cuando me fui. Conocí gente muy agradable y el Baikal es un magneto que atrae a cualquiera por su belleza. Es simple, azul, hermoso y muy frió. No pensaba meterme en el pero luego de hablar con un par de viajeros que lo habían hecho el efecto oveja me mordió y toco arriesgar el pellejo. Cuando le conté a un chico español que me metí en el Baikal me dijo, ostia!! tienes muchas pelotas para meterte allí!!, yo dure sumergido en el lago hasta que no sentí mis pelotas que fue a los 50 segundos de entrar corriendo al agua. Según dicen si se sumerge el cuerpo entero la vida se extiende por 25 años, yo lo dudo mucho porque el riesgo de pescar una neumonía o perder dedos por hipotermia es mas factible.
Otra cosa que me gusto del lugar es que daban 3 comidas al día riquisimas, el almuerzo y la cena generalmente traían Omul (un pez único del Baikal).

Uno de los días hice un tour en jeep al norte de la isla Okhlon, allí conocí al chico español llamado Jorge con su novia Steffi. Jorge me recordó mucho a otro amigo español también llamado jorge que conocí en Londres. Ambos 100% españoles con voces super gruesas y fuerte, mal hablado y hasta se parecían físicamente. Este Jorge con su alma de español tenia una conciencia oculta rusa, hablaba ruso a lo español, un poco a lo basto y nos mostró como es que a los rusos tocaba explicarles todo 2-3 veces y a las patadas, genial este tipo.

En este tour al norte vimos la gran belleza del Baikal, escuchamos sus leyendas de shamanismo y Buriatismo, vimos rocas con formas humanas y también me sentí un poco raro al ver el lugar mas profundo de lago. Según me contó Steffi, mucha gente trata de subir la montaña mas alta de la isla que esta al frente del punto mas profundo del lago, pero muy pocos la logran conquistar, un fenómeno rarisimo no porque sea una montaña difícil de subir sino que al ser un lugar energético fuerte (por ser lugar sagrado para los shamanes y los buriats y al estar tan cerca al centro de la tierra) muchos alpinistas han fracasado.
Otro día fui en un tour en bote hacia varios puntos super interesantes a lo largo de la orilla oeste del lago, gracias a Jorge que me presto el dinero y una vez mas me deslumbre con la belleza de este lago.
El día que deje el lago con mucha tristeza hubo un altercado verbal y un poco físico entre unos chicos holandeses y el conductor de la van. El problema era que los 3 holandeses se hicieron en la ultima silla y no había mucho espacio para un cuarto pasajero, pero si había un cuarto pasajero. Después de muchos gritos, tensión y el conductor sentándose violentamente entre los holandeses para mostrarles que si cabían 4 personas para luego amenazarlos con devolverles el dinero y que se bajaron los holandeses accedieron a ir incómodos y se acabo el problema. He visto esta situación muchas veces y casi siempre sale ganando la persona que tiene el poder, digase el conductor o guia turístico o policía o que se yo. Me pregunto si vale la pena pelear, o si es mejor se la oveja mansa que se acomoda a todo, o es mejor luchar por lo que es justo sabiendo que la mayoría de veces vamos a perder y solo obtendremos estres. los cambios no vienen de actitudes mansas, pero muchas veces debido a mi historia personal huyo de los problemas y no lucho por lo que es correcto, tal vez por miedo, tal vez por pereza, tal vez por vergüenza; en fin, no mas refleccion publica.
Esa noche me volví a encontrar con Elena en Irkutsk y no dormí mucho porque ya tenia melancolía de dejar Rusia, un país que me enredo por sorpresa. Mi ultimo día en Rusia lo pase merodeando por Irkutsk con Elena, su amiga Alisa y 2 chicas peruanas que también andaban mochileando.
Con mucho pesar deje Rusia para tomar camino a Mongolia. Me encontré en el tren con Thomas, un alemán que conocí en el Baikal, con el pase el verdadero ultimo día esperando a los poco amigable policías de inmigración mientras cruzaba la frontera hacia las tierras de Genghis Khan.


pd. estas fotos no le hacen justicia a la belleza el Baikal.
ppd. Esta nota fue escrita en UB, Mongolia, 3 semanas tarde :S

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